Yizette Cifredo/ March 30, 2015/ De Relaciones/ 3 comments

“No me di cuenta cómo pasó”

“Mi intención no fue herir a nadie”

“No es nada serio”

“No llegó a pasar nada”

Confieso que siento cierta indignación cuando las personas que ESCOGEN ser infieles dan excusas tan “baratas” como esas. Para comenzar, ser FIEL o INFIEL es una opción, una decisión que cada uno de nosotros tiene el poder de tomar. Igualito como tomamos la decisión de compartir en una relación monógama, donde el acuerdo natural es entre dos personas y ya. Lo interesante es cómo llega un tercero o tercera a la ecuación. Debemos decir que, primeramente, llega como un acto egocéntrico, muchas veces irresponsable, inmaduro y con altos niveles de libido. Sin embargo, analicemos un poco y evaluemos la logística del asunto. 

Hay un por ciento de los casos que ocurre de forma súbita, espontánea o por los predecibles efectos del alcohol. Sin embargo, la gran mayoría, comienza con un intercambio de comunicación. Puede ser un coqueteo personal y/o cibernético. Los primeros mensajes pueden ser tímidos saludos; una forma de hacerse presente y, a la vez, provocar intriga. Luego, buscan algo nice para hacer reír o hacer sentir bien (y lo hacen llegar o lo dejan saber). En esta etapa “inofensiva” del coqueteo, se muestra lo mejor de la persona, se gana confianza y terreno, pero, amigos y amigas, ya ahí esta ocurriendo infidelidad. Yeap! Cuando se falta a un acuerdo, se miente para evitar problemas, se engaña sobre el rol que juega esa tercera persona en su vida y se invalidan los privilegios de su pareja formal, ¡sip! está siendo desleal e infiel aunque no haya contacto físico. Lo que falta para que se consuma físicamente la traición es un asunto de tiempo y espacio. 

Enumeremos y abundemos:

1. “No me di cuenta cómo pasó”

¿En serio? ¿Fuiste raptado por naves alienígenas, sedado, manipulado y, hasta, violado o violada varias veces? Permíteme informarte que el 99.9% de lo que vives pasa por tu aprobación. Te agrade o no, para que, en efecto, experimentes algo tienes que acceder, aceptar y permitir. Este tipo de situaciones pasa y hay muuuuchos indicadores que te van advirtiendo. Que escojas seguir adelante son otros 20 pesos.

2. “Mi intención no fue herir a nadie”

¡¿Aja?! Si la intención no se mide de acuerdo a los resultados, que alguien me explique cuál es la intención de ser infiel. Bueno, obviamente, entre las razones debe estar pasarla chévere y darse el gusto. Pero, ¿dónde queda esa parte de la vida que incluye a la pareja que escogiste tener?  En el juego de esconder tus acciones no aprobadas por tu compañera o compañero formal, ¿no se te ocurrió que, además del coraje que le causarías, le romperías el corazón y lastimarías su estima? 

3. “No es nada serio”

¡Esta es fascinante! ¿Qué se supone que uno responda? “¡Ah!!! ¡Menos mal!” Es que en serio ni en broma nos vamos a poner contentos de que a nuestra pareja se le ocurra la malísima idea de tener un idilio amoroso con otra u otro. 

4. “No llegó a pasar nada”

Definamos la palabra NADA porque he notado que en estos casos no significa lo mismo para todas las partes involucradas. ¿Nunca hubo contacto físico, comunicación verbal ni de otro tipo, no se tuvo que recurrir a mentiras de ningún color y, de hecho, el tercero o la tercera NO EXISTE? Con responder positivo a solo uno de los elementos de la pregunta, se cae el caso. 

Lo cierto es que somos responsables de nuestros actos y no hay justificación para lastimar la confianza que una persona, que nos ama y a quien decimos amar, nos entrega. Sea lo suficiente valiente para reconocerse. Si siente la piquiña de jugar a rascarse con otra(o), manténganse solo(a). Mantenerse fiel en una relación requiere de madurez emocional, dignidad y valor. Uno escoge respetar por amor, placer y complicidad. Ser leal no es sacrificio, es lo que merecemos todos. Deje de cuponear con excusas, abróchese la correa y ¡crezca! 

¡OJO! Esto no es una autobiografía, que no le caigan “chinches” a mi amado. Aunque todos tenemos algo de jardín florido y en nuestra historia hay por lo menos uno o una que nos coronó; esta es la mera reflexión de una escritora aficionada. 

Yz [30.Marzo.2015]

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3 Comments

  1. Buenas noches, bella

    Cómo siempre tú haciendo estos escritos tan maravillosos, que me encantan, eres excelente escritora, Dios te bendiga.

    Tqm!

  2. Completamente de acuerdo contigo. Muy Bueno. Corto y al grano. — Carinos! N.

  3. Lo viví y así mismo es que dicen, no sin antes negarlo rotundamente. Ya cuando le mencionas nombres y presentas evidencias es que vienen con sus excusas y lloraderas. Lo que se les olvida es que exponen a su pareja oficial a enfermedades por su inmadurez, compromiso, lealtad, respeto, etc…

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